Y eso que las elecciones no serán este domingo: Cómo la crisis impacta a JA Kast, Sánchez y Lavín

Y eso que las elecciones no serán este domingo: Cómo la crisis impacta a JA Kast, Sánchez y Lavín

Los tres han aplicado recetas distintas, desde distanciarse de la contigencia hasta involucrarse con todo. Pero todos pierden terreno, ¿por qué?


No se han desplomado a los niveles casi abismales a los que ha caído la imagen pública y el apoyo al Presidente a causa de la crisis social y política. Pero sí están comenzando a acusar algo de daño en sus aspiraciones. Para estos tres pretendientes a La Moneda, el respaldo ciudadano y cualquier indicio o proyección de la elección de dos años más se está volviendo jabonoso. Eso dicen los números de dos encuestas publicadas esta semana -Cadem y Criteria-, pero también lo advierten cercanos a Beatriz Sánchez, Joaquín Lavín y José Antonio Kast. ¿Es castigo parejo para todo el clan político? ¿Están aplicando la receta equivocada? ¿Está todo demasiado líquido aún? ¿Sobrevivirá alguno?

En las cifras, la consultora Cadem penalizó a los tres al pedir respuesta para “¿Quién le gustaría que fuera el próximo presidente/a?”. Lavín retrocedió de 11% a 6%, casi a la mitad; Sánchez, de 6% a 5%, y Kast, de 5% a 2%. Criteria Research preguntó exactamente lo mismo: el alcalde y ex ministro bajó de 17% a 14%, la periodista de 14% a 10%, y el fundador de Acción Republicana, de 12% a 9%.

Cada uno de los tres ha enfrentado esta crisis con distintas recetas. Pero a ninguno parece rentarle hasta ahora.

Lavín aplica un remake de su estrategia 1999: trata de evitar al máximo opinar o involucrarse en política contingente, debates duros que impliquen tomar posiciones o riesgos. En vez de entrevistas prefiere el matinal Bienvenidos de Canal 13 y uno que otro foro. Eso sí, ha roto dicho molde en tres oportunidades desde el 22 de octubre, cuando -desde un centro de monitoreo, con un chaleco amarillo-, habló de un “llamado de atención serio, grave, de verdad, a un cambio de actitud y a hacerse cargo de esta agenda social que está presente. Cuando yo veo que hay caceroleo en Las Condes, es un clamor y un sentimiento de la clase media. Es la clase media la que se siente agobiada y hay que hacerse cargo”.

Sánchez ha ido de frente y a la cabeza de las posiciones del Frente Amplio. Desde un inicio pidió que Piñera tomara la decisión de retroceder en el alza de las tarifas del transporte, y planteó que ellos “estaban del lado de la ciudadanía”. Ha sido muy dura en sus críticas respecto del actuar del Mandatario y el gobierno, y de Carabineros y los militares durante el estado de emergencia. Por lo mismo, porque las demandas confluyen con lo que ha sido su discurso, llama la atención que sus guarismos no prendan.

Pero también ha tenido que salir a aclarar lo que -para algunos- han sido tibios cuestionamientos por parte del Frente Amplio a las acciones violentistas durante las manifestaciones. “Desde el día uno, y pueden ver los registros a través de las redes sociales y en medios de comunicación, condenamos la violencia. Lo hemos dicho en otras situaciones y lo volvemos a decir ahora. Hemos sido súper claros desde el principio en que con incendios y saqueos no se cambia Chile”, explico a La Tercera Domingo.

Kast ha ido extremando su presión y críticas sobre el gobierno. En un comienzo fue de los primeros en exigir -casi todo esto por Twitter- militares en las calles y toque de queda; llegó a plantear que el Estado de Emergencia se elevara a Estado de Sitio. Luego aplaudió las medidas de seguridad del gobierno. Pero el viernes 25, ante el millón y fracción de santiaguinos que salieron a las calles, posteó que “no sé si son de izquierda o de derecha, pero claramente rechazan este Gobierno y el liderazgo que representamos. El mensaje es claro y evidente”.

Pero hoy, luego del atardecer violento de ayer, las emprendió de nuevo contra Piñera en Radio Agricultura, diciendo que “me cansé de tener un gobierno sin liderazgo”, que “quiero ver al ministro del Interior, hoy día en la Plaza Italia, al Presidente, liderando las fuerzas” y llamó Piñera a ponerse “los pantalones”.

¿Cambiar o no cambiar de receta?

Los encuestólogos creen que pesa el castigo a los políticos más que errores de estrategia. “El conflicto social está licuando la expectativa respecto del próximo Presidente”, cree Cristián Valdivieso (Criteria), y que el castigo a la política también incide en que “mucha gente ahora no tiene preferencias y que se empiece a abrir el abanico”.

“Hay un cambio estadísticamente significativo de la no respuesta”, dice Roberto Izikson (Cadem) ante el dato de que en su muestreo se dispararon los “No sabe no responde” de 52% a 57%. Sostiene que quienes tenían una declaración por algún candidato de derecha -es decir, principalmente Kast o Lavín-, frente a este escenario y ante una aprobación del Presidente Piñera del 13% “deciden ocultar su preferencia por el momento”.

¿Ocultar? “Claro, porque se va a la no respuesta y no a otro candidato. Si fuera desencanto, lo que hubiera ocurrido es que hubiéramos visto un alza en otra persona”, agrega.

Sobre qué tanto complica a Lavín esto, no hay unanimidad. Valdivieso cree que “el contexto social lo va a obligar necesariamente a salir con un discurso más político y a tener opinión. Hoy no tener opinión frente a una ciudadanía que se está politizando, no tener conducción frente a una ciudadanía que quiere más políticas de abajo, también puede ser un costo”.

Izikson discrepa (“No, yo no estoy en esa hipótesis, es una marcha contra la política”), pero sí insiste en que el alcalde de Las Condes y Kast están pagando un poco el costo de la caída de Piñera en las encuestas. “Debería ocurrir con el tiempo que tanto Lavín como Kast recuperen esa intención de voto, en la medida en que el gobierno canalice esta crisis”, dice, pero “en la medida que se desmarquen o que tengan propuestas propias que les permitan recuperar o reencantar a su público”.

Pero si el gobierno no remonta o “sigue cayendo, yo creo que lo que podría terminar ocurriendo que aparezca un candidato que hoy día no está en la lista”.

Así y todo, los cercanos a Lavín no leen este nuevo y líquido mapa como algo perjudicial para él. “Todos caen en todas las encuestas, pero la diferencia a favor suyo aumenta. Si todos caen no es un problema mientras la izquierda no capitalice nada de esto”, argumenta un parlamentario. Por lo mismo, explica, él no debiese cambiar su receta, pero que aún es prematuro y se precisan nuevas mediciones.

Es lo que sostienen otros históricos lavinistas: que todavía es temprano para tomar decisiones de este tipo. Y que lo que manda es “el momento para la confusión, de la desconfianza”, como sostiene Francisco de la Maza, al decir que el impacto para los candidatos es “general y no específico: cuando tú tienes miedo, tienes miedo. Cuando tienes desconcierto, tienes desconcierto”.

FA culpa a “monarquía republicana”

En el Frente Amplio, en tanto, refutan de frentón que Beatriz Sánchez haya sufrido un desplome o algo similar. Aseguran que efectivamente su papel de vocera -que asumió el 6 de octubre- la ha expuesto más, pero que como las cifras no representan una baja solo de ella, no creen que se podría decir que eso la afectó.

“En el ‘Programa de Muchos’ establecimos las demandas ciudadanas de los últimos diez años como la agenda a impulsar en un gobierno del FA, pero como estamos en una monarquía republicana esa agenda hoy la maneja el Presidente Sebastián Piñera y conflictúa a todo el conjunto de la oposición al no poder discutir efectivamente los temas que hoy le importan a la ciudadanía, la evaluación responde a aquello”, señala el diputado de Convergencia Social, Diego Ibáñez.

“No es momento de candidaturas, es momento de construir salidas sustentables a la crisis, todos los políticos estamos en entredicho y de nuestra capacidad de aportar dependerá el futuro de las coaliciones”, añade el diputado RD Miguel Crispi, quien agrega que “el que apueste a capitalizar la crisis social y política que vive el país va a terminar castigado por todos quienes se están manifestando”.

Kast: Todavía queda tiempo

Parece no perderse detalle de la crisis y apenas le concede misericordia al botón “send” de su cuenta de Twitter. Critica y acusa sin cuartel a sus adversarios. Pero ante este cuadro poco rentable, desde su cuartel general creen que en “tiempos de crisis” es “imposible” medir nada relacionado con la carrera por Palacio.

Eso sí, comentan que si es por comparar, las fotos de esta semana acusan más daño para Lavín, su rival, ya que es el único de los tres que tiene ‘poder ejecutivo’ y baja.

Uno de los hombres del ex UDI alega que tampoco tienen “20 voceros” en el Parlamento como Sánchez, y que no han querido entrar a disputar la cancha de los matinales.

“La cosecha”, es de mediano plazo, insisten, y reiteran -pese a que los números aún no lo muestran- que “en un escenario que todos pierden, nuestra expectativa es que la gente va a valorar al candidato que ha sido consistente”.

La información es de: latercera.com