¿Cuál es el riesgo de reinfección por coronavirus SARS–CoV–2?

¿Cuál es el riesgo de reinfección por coronavirus SARS–CoV–2?

Se han descrito casos positivos a SARS–CoV–2 en pacientes que habían sido dados de alta con pruebas negativas previas, lo que ha provocado en diversos medios de comunicación en la comunidad la especulación sobre sobre la posibilidad de reinfección.

Mensajes clave

  • En estos momentos no existen suficientes pruebas para afirmar que sea posible la reinfección con el SARS–CoV–2, pero continuamente se están generando nuevos datos y esta información puede cambiar en el futuro.
  • Los datos indirectos disponibles de otros coronavirus (SARS) y de modelos animales sugieren que es plausible esperar la generación de inmunidad (al menos al corto plazo) tras la recuperación por SARS–CoV–2.
  • Se han descrito algunos casos de pacientes que han tenido nuevamente un resultado positivo a SARS–CoV–2 tras ser dados de alta, pero es probable que esto se deba a errores en la toma de las muestras o, en algunos casos, a una recuperación prolongada, aunque asintomática, con positividad oscilante al virus.
  • La Organización Mundial de la Salud ha sugerido el aislamiento durante los 15 días posteriores a la remisión de síntomas de los pacientes con COVID–19.

Metodología

Búsqueda (17 de marzo) de materiales y/o artículos que aborden el tema de reinfección por SARS-CoV2 incluyendo base de datos biomédicas o Instituciones, Agencias y Sociedades Científicas.

Información disponible

Dado que el SARS-CoV2 se ha expandido tan rápidamente, todavía no se han realizado suficientes estudios sobre cómo su sistema inmunitario puede reaccionar específicamente al nuevo coronavirus y cómo esto puede diferir de una persona a otra. De acuerdo a lo que refiere el Centro de Control de Enfermedades (CDC) de Estados Unidos, “La respuesta inmune a COVID-19 todavía se desconoce. Es poco probable que los pacientes con infección por MERS-CoV (otro coronavirus) vuelvan a infectarse poco después de recuperarse, pero aún no se sabe si se observará una protección inmune similar en pacientes con COVID-19” [1].

Sin embargo, se sabe que la respuesta inmune a los coronavirus desencadena una respuesta inmune adaptativa prolongada contra los virus [2]. También se sabe, por los resultados de un estudio de 176 pacientes con el síndrome respiratorio agudo severo (SRAS), que los anticuerpos específicos se mantuvieron durante un promedio de 2 años, con una reducción significativa de títulos de inmunoglobulina G en el tercer año [3]. Por este motivo, los pacientes con SARS podrían ser susceptibles de reinfección tras 3 años después de la exposición inicial [3]. Aunque este es un tipo diferente de coronavirus, nos permite realizar algunas suposiciones de la potencial duración de la protección inmunitaria.

En una publicación reciente en modelo animal en cuatro monos Rhesus expuestos previamente a SARS–CoV–2, tras la remisión de síntomas y generación de anticuerpo específicos positivos, se expuso de nuevo a dos de los monos a la misma concentración de SARS–CoV–2 [4]. En estos dos especímenes no se observó cargas virales en hisopos nasofaríngeos o anales ni replicación viral en todos los compartimentos de tejido primario a los 5 días después de la nueva exposición, hecho que permitiría sugerir una respuesta inmunitaria protectora en la fase de recuperación [4].

Una explicación al fenómeno de re-positivización, sugerida en reportes de casos es que durante la fase de recuperación podría haber una oscilación en los resultados de las pruebas de PCR a coronavirus. En una serie de 62 pacientes con COVID-19 que cumplieron los criterios para el alta hospitalaria (ausencia de anomalías radiológicas y síntomas clínicos y 2 resultados negativos consecutivos de la prueba RT-PCR) tuvieron resultados positivos de la prueba RT-PCR entre 5 y 13 días después [5,6]. Estos hallazgos pueden indicar que después del alta hospitalaria, podría existir la posibilidad de que un número pequeño de pacientes clínicamente asintomáticos aún pueda portar una pequeña cantidad de virus que es difícil de detectar.

No se puede descartar en estos casos que se trate de casos de un error humano en la toma de muestras de hisopados de la nariz o garganta (los que pueden producir diferentes cantidades del virus dependiendo de la técnica usada), lo que podría dar lugar a un falso negativo. Habría que considerar la incertidumbre aun existente en torno a una epidemia aun en desarrollo, y que no se puede descartar totalmente la posibilidad de una reinfección en particular en aquellos sujetos debilitados o con un sistema inmunitario comprometido (ej. adultos mayores con comorbilidades).

Fuente: es.cochrane.org