Gab, la nueva red social a la que migra Trump y miles de seguidores para evadir la censura

Gab, la nueva red social a la que migra Trump y miles de seguidores para evadir la censura

Esta plataforma ha sido fuertemente criticada por promover los contenidos de odio y violencia. Fue fundada en 2016 y hoy, tras los bloqueos de Facebook y Twitter al presidente de Estados Unidos, el número de usuarios de esta aplicación ha crecido más de un 120 %.

Las redes sociales se han convertido en protagonistas de los hechos políticos que vive por estos días Estados Unidos.

Luego de los hechos presentados el miércoles 6 de enero en el Capitolio, donde una turba de manifestantes irrumpió el establecimiento para evitar la confirmación de la elección de Joe Biden como nuevo presidente, Twitter y Facebook decidieron bloquear al actual mandatario Donald Trump por considerar que sus mensajes incitaban a la violencia.

Twitter indicó a través de un comunicado que tras hacer una cuidadosa revisión de los mensajes de Trump y del contexto en el que se desarrollaron, optaron por suspender la cuenta “debido al riesgo de una mayor incitación a la violencia”.

Por su parte, Facebook decidió en un principio bloquear las funciones de la página del presidente Trump durante 24 horas. Sin embargo, el jueves, Mark Zuckerberg, CEO y fundador, notificó que la cuenta del mandatario sería bloqueada de manera permanente. “Creemos que los riesgos de permitir que el presidente continúe usando nuestro servicio durante este periodo son simplemente demasiado grandes. Por lo tanto, estamos extendiendo el bloqueo que hemos puesto en sus cuentas de Facebook e Instagram indefinidamente y por lo menos por las próximas dos semanas hasta que la transición pacífica del poder sea completa”, dijo Zuckerberg.

Estas decisiones no solo han abierto el debate sobre si esto es una violación a la libertad de expresión y cuál es realmente el papel de estas plataformas en una discusión política como la que está viviendo el país norteamericano, sino que también le ha dejado el camino libre a la creación y crecimiento de otras redes sociales que prometen la no censura.

En primer lugar se vio un auge por parte de los seguidores de Trump y del mismo presidente por migrar hacia Parler, una aplicación considerada la competencia de Twitter, en donde la normatividad en torno a temas de violencia y mensajes de odio es más laxa, pues argumentan que ante todo defienden la libertad de expresión.

Luego de las elecciones presidenciales en Estados Unidos, el número de personas dentro de la plataforma llegó a los 2 millones, cifra nunca antes vista por la plataforma que inició operaciones en 2018. Y tras los disturbios en el Capitolio, el éxito de Parler fue aún mayor. Esta fue la aplicación número uno en la App Store de Apple este fin de semana, antes de que el gigante tecnológico suspendiera su servicio. Hoy, según Sensor Tower, la aplicación registra unas 5 millones de instalaciones.

Pero la dicha duró poco. A los pocos días de haber alcanzado este éxito, Google, Apple y Amazon arremetieron contra la plataforma bloqueándola de sus tiendas de aplicaciones y borrándola de Internet. Todo porque, según las tecnológicas, esta violaba sus términos de uso al promover contenido violento.

Mientras Parler soluciona su existencia en la web, las alternativas para que Trump siga comunicándose con sus seguidores siguen apareciendo. De hecho, en los últimos días una red social, que al igual que Parler promueve la libre expresión, ha tomado gran auge.

Se trata de Gab.com, una plataforma que promete ser un espacio en el que todos pueden comunicar lo que quieran y como quieran. En su página web se definen como “una red social de libertad de expresión. Nuestra misión es defender, proteger y preservar la libertad de expresión en línea para todas las personas”.

Destacan que todo discurso político está permitido en la plataforma. Mientras que las actividades ilegales, las amenazas de violencia, el droxxing, la pornografía, la explotación infantil y el spam no están permitidos. “No es trabajo de Gab “verificar los hechos”, opiniones políticas, noticias, historia, problemas matemáticos, memes o cualquier otra cosa”, señalan.

Según informaron, el 6 de enero el presidente Trump se unió a la plataforma y además de compartir su perfil, del que afirman ya cuenta con miles de seguidores, aseguraron que 24 horas después del ingreso del mandatario han presentado un crecimiento de más del 120 %.

Y desde entonces han recibido más de 10.000 nuevos usuarios cada hora. “Este es el momento de Gab, uno para el que nos hemos estado preparando durante más de cuatro años y medio. Nuestros enemigos han silenciado al presidente de los Estados Unidos, así como a millones de estadounidenses respetuosos de la ley. Este es un golpe en nuestro país por parte de las grandes empresas tecnológicas administradas por extranjeros. No debe permanecer. Hay que hacer algo y en Gab estamos construyendo soluciones”, afirmó en un blog su CEO y fundador Andrew Torba.

En 2018 la red social estuvo en la mira luego del ataque a una sinagoga en Pittsburgh (Pensilvania) donde un hombre armado con un rifle y tres pistolas abrió fuego contra las personas congregadas en una ceremonia religiosa.

Según medios internacionales, el atacante había usado esta red social para publicar mensajes antisemitas y hasta ataques contra el actual presidente de Estados Unidos.

Dicho suceso provocó el descontento de varias empresas de tecnología que por ese entonces habían firmado alianzas con la red social, como lo es el caso de Google, que desde 2017 eliminó de su tienda a la plataforma citando discursos de odio, y GoDaddy, el proveedor de dominios que al igual que Amazon le dio 24 horas para migrar a otro espacio en la web.

Dado esto, afirman en Gab que su empresa ha creado una serie de navegadores y están hospedados en servidores propios, por lo que es “imposible que los bloqueen”.

Aún no se sabe si efectivamente esta plataforma podría enfrentar el mismo destino que Parler, pero lo que sí es seguro es que seguirá creciendo y el debate por la libertad de expresión en la web será cada vez más desafiante.

Fuente: semana.com