La polémica carne que se vende en Argentina: estos son los precios de la discordia

La polémica carne que se vende en Argentina: estos son los precios de la discordia

Esta semana, en el país austral comenzó a regir un acuerdo para ponerle topes al precio de varios cortes. Expertos señalan la inconveniencia de este tipo de políticas.

La intervención del Estado en el mercado rara vez termina en políticas positivas para los ciudadanos.

Esta máxima se escucha en los salones de clase de las facultades de Economía del país y el mundo, pero a pesar de esto, se sigue presentando en diversos países. El caso más reciente lo tiene Argentina, país en el que entró a regir una nueva fase del programa ‘Precios Cuidados’.

Esta política, reinstaurada por el presidente Alberto Fernández, busca ponerle topes a los precios de más de 600 productos. La mayoría hacen parte de la canasta básica de los argentinos, pero también hay bienes para construcción.

Esta semana, los ciudadanos del país austral se encontraron con una nueva gama de productos con tarifas que no podían superar lo indicado por el Gobierno. En este grupo se incluyeron varios cortes de carne, luego de un rifirrafe entre el Ejecutivo y la industria, por los presuntos abusos que se venían cometiendo.

Un kilo a precio de Alemania

De hecho, el propio Fernandéz dijo en su momento que los argentinos pagaban el kilo de asado como lo paga un chino, un francés o un alemán. Desde el sector privado rechazaron estas acusaciones, pero no fueron suficientes para que el gobierno insistiera en ponerle topes a los precios de la carne.

Para lograrlo, se llegó a un acuerdo con la industria nacional. Según el diario La Nación, este pacto tendrá una primera etapa hasta finales de marzo, con precios hasta casi un 30 % menos con respecto a diciembre pasado para ocho cortes. Así las cosas, en total habrá 10 bienes de este tipo que tendrán control de tarifas.

¿Grasa o carne?

El mencionado pacto comenzó a regir el miércoles de esta semana, pero las críticas en su contra siguen en aumento.

‘El Dipy’, cantante de esa nación, arremetió contra el gobierno kirchnerista por esta iniciativa, teniendo en cuenta que llevó a que los productores cárnicos pusieran en el mercado cortes que tienen más proporción de grasa que de carne.

Acá tenés los cortes de carne con ‘precios cuidados’ que te da el gobierno. Un pedazo de grasa. Ni a un perro se le da esto”, escribió en su cuenta de Twitter, donde anexó fotos de las porciones que se estaban comercializando en uno de los supermercados.

Según los trinos del artista, los cortes que se ofertaban son falda de novillo, asado con hueso (costilla) y carne molida. Las imágenes hablan por sí solas.

Gobierno pide denunciar

Una vez se difundió esta información, desde el Ejecutivo les pidieron a los ciudadanos denunciar cuando pasen este tipo de cosas, pues no es la esencia del control de precios. “Enójense con el supermercado, hagan la denuncia”, dijo el jefe de gabinete, Santiago Cafiero.

“Buscamos tener precios de referencia, golpe de efecto. Pero necesitamos seguir entre todos, como comunidad, trabajando para los precios. Denuncien las avivadas. Si se encuentran con esa situación, hagan la denuncia”, añadió.

Por su parte, el secretario de Comercio Interior de la provincia de Santa Fé, Juan Marcos Aviano, fue más enfático en asegurar que los acuerdos hechos entre el Gobierno y la industria nacional incluían cortes de menor calidad.

Estos son cortes de una calidad inferior a la que se encuentra en carnicerías de barrio y en muchos supermercados. Por eso lo conveniente y accesible de estos precios”, dijo en diálogo con la cadena Telefe. De acuerdo con expertos en mercado, las políticas de controles de precios poco ayudan a paliar una situación. En el papel pueden funcionar, pero en la práctica las cosas son diferentes.

“El control de precios, no solo no soluciona nada sino que en el camino mata a la gente”, aseguró Daniel Monroy, abogado, profesor e investigador en Análisis Económico del Derecho.

Por su parte, Alejandra Ramos, economista mexicana, señala que este es un nuevo ejemplo de cómo ponerle topes a los precios (distorsionando el mercado y las leyes de oferta y demanda) son más perjudiciales, que positivas.

“Provocan escasez de productos y logran que ahora, en los supermercados, (los) argentinos puedan encontrar grasa con carne muy muy barata”, dijo en su cuenta de Twitter.

Fuente: semana.com