Presupuesto: Expertos se vieron sorprendidos

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A pesar de que la mayoría de los analistas esperaban un incremento de un 3% como máximo, la Presidenta Bachelet dio a conocer una expansión. ¿Cuáles son sus pros y contras, según los economistas?

La Mandataria Michelle Bachelet entregó el domingo, a través de una cadena nacional de radio y televisión, los detalles del proyecto de la Ley de Presupuesto 2018 que envió al Congreso para ser discutido y sin duda el mayor tema de debate es la cifra de expansión del gasto público entregado por el Gobierno.

La mayoría de los analistas esperaban un incremento no mayor al 3%, pero la Presidenta sorprendió con un 3,9%. Esta cifra ha recibido una serie de críticas, especialmente del sector opositor, que calificaron el aumento como una “irresponsabilidad”. Pero, ¿Qué tan cierto es esto?

La Nación consultó a dos expertos, que nos entregaron sus puntos de vista sobre el proyecto que será discutido en el Parlamento.

“EN EL CONTEXTO ACTUAL, ES IRRESPONSABLE”

El académico de la Universidad Mayor y exsubsecretario de Economía, Tomás Flores, criticó sin reparos el proyecto dado a conocer, señalando que “es irresponsable”. El economista argumentó su postura con los siguientes dos motivos: “Primero, el mismo gobierno en su momento transmitió el aumento del 3% como algo probable, lo cual se vio corroborado por la opinión del Banco Central, que al presentar su IPOM también señaló que un 3% estaba en el límite de lo que era responsable. Segundo, esta expansión del 3,9% efectivamente nos genera un problema adicional en relación al aumento de la deuda pública. Hace 4 años el monto era aproximadamente de un 11% del PIB y este año va a terminar en cerca de 25%, por tanto una expansión de gasto de 3,9% no enfrenta este problema, sino que de hecho lo agrava”.

Aunque Bachelet aseguró que el gobierno cumplirá con reducir en un 0,25% el déficit estructural, afirmó que “una de las críticas, sobre todo contra el exministro Rodrigo Valdés, es la medición de ese déficit estructural, porque efectivamente su apreciación y reporte fue cambiando con el tiempo. Entonces con los datos ya efectivos, vamos a saber de verdad si es que hay una mejoría en esa materia o no”.

Aunque concordó que “los datos nos muestran que el sector minero ya está en recuperación, en el último trimestre creó más de 3 mil puestos de trabajo, la producción minera subió más del 9% y, por lo tanto, ahí hay nueva inversión”, aclaró que “en el resto de la economía todavía estamos en proceso de recuperación. De hecho la industria en el mes de agosto creció un 1,4%. Por eso, es preferible ser más cauteloso respecto a la mirada hacia el futuro, porque en los años anteriores cometimos el error de creer que la recuperación ya venía y al final nunca llegó”.

Respecto a priorizar la gratuidad en la educación, Flores aseveró que “es un error, porque efectivamente ya está cubierto el 50% de las familias más vulnerables con gratuidad. Avanzar en eso implica probablemente que otras prioridades, más urgentes, no estén siendo satisfechas. Gran parte de la expansión del gasto público va a ser dedicado a la gratuidad, existiendo efectivamente otras necesidades como las que hemos conocido de parte del Sename”.

Adelantó que otro tema que se discutirá bastante “es el retraso que tuvo el plan de construcción de hospitales en relación a la promesa que se había hecho”.

Ante la pregunta si encuentra algo positivo en el proyecto, dijo que “creo que es mejor ver el detalle ahora, porque en el comunicado global efectivamente hay más críticas que aspectos positivos”.

“POCAS ESPERANZAS PARA UNA REFORMA PREVISIONAL”

Una visión similar tiene el académico de Ingeniería Comercial de la Universidad San Sebastián, Javier Irarrázaval Lazcano, al manifestar que “el exministro Valdés, el principal autor del proyecto, especificó hace unas semanas que no debiera observarse un aumento presupuestario mayor a un 3%, porque sería irresponsable considerando tres cosas: en los últimos 5 años el fisco ha incurrido en déficit; la deuda pública se ha duplicado en este gobierno, representando ahora prácticamente un 25% del PIB, y el crecimiento promedio ha sido de 1,6% en estos últimos años, y la mayoría del aumento de los ingresos estatales están correlacionados con el crecimiento de la economía. Por lo tanto, sí, me parece una medida levemente irresponsable, pero menos irresponsable que los aumentos para los presupuestos 2014 y 2015”.

Esto a pesar de que concuerda con que “se están viendo señales de recuperación económica, como el Imacec, el consumo interno, el entorno internacional y las mismas proyecciones de crecimiento”.

Respecto a la prioridad dada por la Mandataria de garantizar la gratuidad en la educación, Irarrázaval sostuvo que “no debiera sorprender, ya que históricamente educación y salud son las partidas presupuestarias más grandes. Incluso si sólo se quisiera mantener la proporción de gasto en educación y salud (alrededor de un 40% del gasto fiscal), es razonable que se lleven la mayoría del aumento del gasto fiscal año a año”.

La tercera partida más importante normalmente es Trabajo y Previsión Social, y con la implementación de la reforma tributaria y la presentación de la reforma previsional, uno esperaría un importante aumento en el presupuesto de esta partida. Quizás el hecho de que no haya sido así refleja la poca esperanza que el gobierno tiene en que se apruebe esta reforma”, agregó el experto.

El académico afirmó que “lamentablemente, este aumento del gasto público avala la rebaja crediticia por parte de las clasificadoras de riesgo en los últimos meses. La buena noticia es que, según lo anunciado, se estaría cumpliendo la nueva regla impuesta en 2015 sobre reducir el déficit estructural en aproximadamente 0,25 puntos porcentuales del PIB cada año. Claro que esto solo se podrá comprobar una vez ejecutado el presupuesto”.

La información es de: La Nación