José Pedro Fuenzalida: “Todavía siento que podría jugar, pero ya viví mi proceso y estoy feliz en mi nueva etapa”

José Pedro Fuenzalida: “Todavía siento que podría jugar, pero ya viví mi proceso y estoy feliz en mi nueva etapa”

El Chapa, emblema del tetracampeonato de la UC y el jugador más ganador en la historia del club, ahora es un hombre de hogar. Asumió su retiro del fútbol, pero seguirá ligado a través de su nuevo proyecto: CF Academy.

José Pedro Fuenzalida (38 años) disfruta de su nueva vida en Los Ángeles, California. Hace un año y dos meses cerró su ciclo en Universidad Católica, sin saber que también le estaba poniendo fin a su carrera como futbolista. “Me di cuenta de que el proceso había terminado cuando me sentí cómodo con mi nueva vida, con lo que había hecho como jugador”, revela, en entrevista con La Tercera.

¿Qué tal ha sido su vida en Estados Unidos?

Ya llevamos casi un año aquí. Ha sido un proceso bien entretenido, de mucho pensar, de vivir el momento. Se han aprendido muchas cosas. He disfrutado a mi familia, sobre todo, a mi hija más chica. Y la principal idea fue aprender inglés. Eso ha ido avanzando, sobre todo, en los niños. Todo muy de la mano de lo que siempre pensé: terminar mi carrera y dedicarle tiempo a mi familia, que siempre me estuvo acompañando. Ahora es el momento para ellos.

¿Y cómo va el inglés?

Va bien. O sea, me puedo comunicar. Obviamente, me gusta también aprender. Entonces, siempre trato de ir incorporando el idioma. Los libros, por ejemplo, ya los leo todos en inglés, pero igual a esta edad es más difícil aprenderlo que cuando uno tiene 10 años, como mis niños, que van al colegio y ya lo hablan sin problema. Tienen uno que otro compañero que habla español, pero en general están todo el día hablando inglés. Por eso vinimos, porque a ellos les quisimos dar esta herramienta para el futuro, además que les expande su conocimiento.

Ud. quería jugar dos años más, pero sin la presión de ser el capitán de la UC, ¿qué pasó?

Siempre tuve la idea de dejar Católica en un buen momento, jugando todos los partidos y sintiéndome bien. Dentro de ese proceso, el poder despedirme de la gente y el cariño entregado me dejaron una sensación muy positiva. Luego de tomarme esa pausa, después de las vacaciones, creo que al mes me di cuenta de que el proceso había terminado. Me sentí muy contento con lo que había hecho, con lo que estaba viviendo con mi familia, pensando en los proyectos, en viajar. Rápidamente me di cuenta de que era muy difícil volver a jugar. Y ahí pensé solamente en dedicarme a mi familia. No fue la decisión principal, porque mi idea principal era solo cerrar un ciclo con Católica, pero inmediatamente me di cuenta de que también era el momento de cerrar mi etapa como futbolista.

O sea, ya se puede decir oficialmente que es un jugador retirado…

Sí. Es una decisión que no es fácil tomar. Pasa que… ¿retirarse del fútbol? Quizás dejé la actividad profesional, porque uno no deja el fútbol nunca. Solo que ahora estoy en otra etapa. Todavía siento que podría jugar, pero no, ya viví mi proceso y ahora estoy feliz en esta nueva etapa, empezando nuevos desafíos.

¿Le llegan ofertas aún?

Me han escrito, pero la verdad es que ya está. Hoy le dedico tiempo a mi familia. El solo hecho de pensar en volver a jugar significa que hay que entrenar, estar al cien, y hoy la energía la estoy llevando para otra parte. Agradezco a toda la gente que me ha contactado, el cariño entregado, pero creo que uno tiene que saber dejar las cosas. Mi tiempo como jugador lo disfruté y lo viví al ciento por ciento, pero ahora estoy en esta etapa, de vivir al cien, pero otras cosas, como el crecimiento de mis hijos y el estar con mi familia.

¿Cuál es su rutina en California?

Ha ido cambiando. Cuando llegamos, estudié un par de meses inglés. Después fue mutando y hoy día estoy mucho más en la casa, preocupado de todas las tareas del hogar, pero también trabajando en este proyecto de la academia que estoy abriendo en Chile. La verdad es que mi rutina es muy simple: los niños van al colegio, los llevamos, después estoy con mi hija durante la mañana; y siempre que puedo me escapo un rato a surfear, dependiendo las condiciones del tiempo.

¿Surfear?

Sí. Es como mi pasatiempo hoy en día. Le dedico gran parte de mi tiempo libre al surf. De repente, un trote. Esa es mi rutina normal: de día soy padre, dueño de casa, haciendo el aseo, lavando la ropa; y mi señora es la encargada de la cocina, porque ella es la que sabe bien de eso, yo no tengo idea. Es una rutina que me da mucho tiempo para pensar y procesar todo lo que viví estos 20 años.

¿Cómo se vive el fútbol allá?

Acá, en California, se juega harto fútbol, pero es distinto. Acá el “fútbol” es el fútbol americano, la NFL; lo otro es el soccer. Eso también hay que aprenderlo cuando uno habla con la gente. Siento que el entusiasmo y la popularidad ha ido creciendo con la llegada de Lionel Messi y todo lo que ha generado, pero no está la cultura que tenemos en Chile, donde todos esperamos el fin de semana para ver los partidos, o somos seguidores de un equipo. Acá, el sentido del deporte es más un espectáculo. Todos practican el deporte, lo que es muy bueno. Tienen una cultura deportiva muy desarrollada y, obviamente, la infraestructura es muy buena, pero no está la pasión, sobre todo, en el fútbol, que es la que sí tenemos nosotros.

JOSE PEDRO FUENZALIDA (FOTOS PEDRO RODRIGUEZ)

Le tocó estar allá cuando Messi llegó al Inter Miami. ¿Cómo fue eso?

Sí, estábamos acá cuando empezó a sonar hasta que ya después llegó. Es muy entretenido para lo que es la MLS, que es una liga muy competitiva. He visto un par de partidos en el estadio y, obviamente, la atracción de tener a Messi lo hace un poco difícil por los precios, pero gracias a eso se está desarrollando acá el fútbol de gran manera y California es de los buenos lugares para el futbol.

¿Cuánto tiempo tiene pensado vivir en Estados Unidos?

Estamos viviendo el momento, pensando y analizando. Ahora, hace poco, estuvimos en Chile y lo pasamos muy bien. Pudimos ver a la familia, los amigos, también pude avanzar en mi proyecto. Probablemente, no vamos a estar acá para siempre. Esto es una etapa que estamos viviendo, que sirve también para darles nuevas herramientas a los niños. Vamos a ir viendo cuándo sería el momento de regresar o movernos. Tenemos que ir analizando cada ciertos meses cómo estamos, cómo están los niños, cómo está mi señora con sus proyectos, yo con los míos y vamos a ir evaluando qué hacer, pero siempre conectados con Chile.

Hace unos días anunció su proyecto llamado CF Academy, ¿de qué se trata?

Esto nace porque siempre pensé que tenía que desarrollar algún proyecto. Me contactó un agente de Supercampeones, que organiza ligas de niños, y me propusieron empezar esto. Lo pensé y dije “bueno, es el momento”. Por ahí, no voy a estar tan presente en esta primera etapa, pero voy a ir y viajar cada cierto tiempo. Mi idea también es hacer charlas y conversaciones por zoom cuando esté acá lejos. La idea es que los niños jueguen, lo pasen bien y puedan desarrollar una metodología de entrenamiento. Por eso pensé y se unió a este proyecto Jorge Pellicer, quien me formó en mis inicios en el fútbol juvenil. Me gustaba la idea de incorporarlo, por todo el conocimiento y la experiencia que tiene. También iremos desarrollando un proyecto para niños más grandes. Ha sido entretenido. Para mí, es como seguir un poco relacionado al fútbol y a la formación. Creo que también es valioso lo que puede transmitir el fútbol, en cuanto a valores, experiencia y compartir con otra gente.

Usted debutó con Pellicer en 2004 y fue campeón con él también, en 2005, en la final contra la U…

Sí, Jorge fue quien me hizo debutar en el profesionalismo. Además, cuando me fui a probar a la Sub 16 de Universidad Católica, él era el técnico y me dejó en el equipo. Después me subió a la Sub 23 y, cuando asumió el plantel, me hizo debutar inmediatamente. Siempre le tuve mucho cariño, porque fue parte importante en distintas etapas de mi carrera.

¿Dónde estará ubicada su academia?

Abriremos una sede en el Club Médico de La Dehesa y otra en Chicureo, en Club Oriente. Esos son los inicios. Esto lo lanzamos la semana pasada. La idea es empezar en marzo. Por ahora, estamos recién dando información para partir el próximo mes, con todos los niños inscritos, y comenzar a desarrollar este proyecto, pensando en ir mejorando y trabajando para que sea una academia de gran nivel para todos. La idea es que la experiencia sea muy buena, tanto para niños como también para ayudar a los padres que los llevan.

¿Cómo ha visto a la UC? ¿La ha seguido? Le han tocado dos años duros tras la obtención del tetracampeonato…

Universidad Católica es lo único que sigo y veo todos los fines de semana. He visto todos los partidos. Creo que al equipo le ha tocado vivir un proceso de recambio. Hace un año se fueron muchos jugadores. Hubo un recambio importante en el equipo, lo que lleva tiempo también para ir desarrollando una idea. Tuvimos cambios de técnico, pero yo veo que hoy día se conformó un buen plantel, hay un buen grupo. Veo que se pueden hacer buenas cosas con este equipo. Hay que tener paciencia. Así son los procesos. Los equipos se demoran meses. Me tocó y nos tocó vivirlo cuando salimos campeones; también tuvimos cambios de técnico y nos demoramos un par de meses en agarrar la idea, en agarrar esa solidez.

De hecho, el tetracampeonato lo ganaron siempre con técnicos distintos…

Los cambiamos y nos costaba meses agarrar el ritmo, ese ritmo en que uno dice “estamos jugando bien”. Por ahí, a veces ganábamos partidos, pero todavía sin jugar bien. Hasta que en un momento agarrábamos la mano del técnico y ya teníamos un equipo estable, que tenía una base de jugadores que llevaba varios años. Hoy hay un equipo nuevo, con muy buenos jugadores y con un cuerpo técnico muy capacitado. Veo que se puede desarrollar algo bueno. En mi caso, soy muy paciente y lo único que quiero es que el equipo juegue bien, pueda ganar y así todos poder disfrutar nuevamente de los triunfos de Católica. Creo que es cosa de tiempo. Le tengo mucha confianza a lo que hay hoy en día.

¿Cuánto le afectó al camarín de la UC la salida de jugadores de renombre como usted, Aued, Buonanotte y Lanaro, entre otros, quienes eran referentes del equipo? ¿Pasa por ahí también la importancia de sumar a Nicolás Castillo, alguien identificado con el club?

Los cambios son siempre complejos y llevan tiempo, porque no fue un solo jugador el que se fue de la UC, sino que fuimos varios. Y además éramos jugadores de experiencia, que llevaban muchos años. Entonces, se necesita tiempo para que la gente que está llegando asuma esas responsabilidades, de que también siga con lo que se venía haciendo. Yo veo gente capacitada, veo que el equipo se ha armado bien. Esperemos que el equipo empiece a ganar, que agarre mucha confianza, porque eso es lo que te lleva, finalmente, a conseguir los títulos. Hay un tema de confianza, pero también está lo del estadio, eso también influye. Hay que esperar hasta fin de año para ejercer nuestra localía en San Carlos de Apoquindo. Ese factor es súper importante.

A propósito del nuevo estadio, ¿qué le parece que tenga cancha sintética? A muchos hinchas e históricos de la UC no les gustó para nada la decisión…

Sí, pero va a ser una cancha de muy buena calidad, lo que es muy bueno cuando uno quiere jugar buen fútbol.

O sea, ¿le gusta la cancha sintética para el nuevo estadio?

Si, a mí me gusta. Me tocó jugar en canchas sintéticas en Brasil, como la del Paranaense, Palmeiras, y de gran calidad. En La Florida, cuando cambiaban el pasto, o cuando jugábamos de noche con el césped mojado, también era una linda cancha. El tema son las condiciones del día… Jugar en una cancha sintética, con 30 grados, al sol, es distinto. Creo que va más por un tema de los horarios de los partidos y las condiciones del mismo. Creo que este año Católica tiene para hacer un muy buen torneo y ojalá lograr el título. Ya después, con el nuevo estadio y todo lo que eso conlleva, hay que ser optimista. Yo soy muy paciente y espero que las cosas salgan bien.

¿Piensa estar en la inauguración?

Sí, claro. Me encantaría estar. Fui ahora, cuando estuve allá en Chile. Fui a ver el estadio y, la verdad, es que el proyecto se ve muy lindo. Se está avanzado y tengo muchas ganas de estar ahí ese día, que será histórico.

Además de un ídolo de la UC, usted también es un histórico de la selección chilena, ¿qué espera del nuevo proceso que se inicia en la Roja con Ricardo Gareca como entrenador?

Ricardo es un técnico muy claro. Uno escucha sus declaraciones cuando llega a Chile a asumir la Selección y se da cuenta. Él dice “tengo un grupo de jugadores, nos vamos a poner de acuerdo en cuál es la idea y con eso vamos a ir a luchar por el cupo al Mundial”. Me gustó mucho eso. Me gustó mucho también la forma en que se expresa y explica cómo va a ser su proceso. Además, es un proceso que él ya vivió también con Perú. Por ahí, no es la misma etapa, porque él empezó un proceso en Perú y acá el de Chile ya comenzó. Además, estamos en la última etapa del recambio. De todas formas, es un técnico que saca resultados y Chile necesita eso, necesita empezar a sacar resultados para ir a un nuevo Mundial, crecer en confianza. La verdad es que confío mucho en lo que puede hacer. Me gusta la forma en que llegó. Esperemos que le vaya bien desde ahora, en marzo, cuando empiece a jugar la Selección.

Fuente: latercera.com